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Cómo la ansiedad y la depresión pueden incidir en alteraciones en el sueño

imagen de portada del artículo de cómo la ansiedad y la depresión puede influir en las alteraciones del sueño

¿Por qué la ansiedad y depresión puede influir en tu sueño?

Las alteraciones del sueño son muy frecuentes en los trastornos de ansiedad y depresión. El estrés y la ansiedad se convierten en desencadenante de los trastornos del sueño y a su vez en una consecuencia del mismo, siendo un elemento fundamental a tratar en las alteraciones del sueño. Estas alteraciones obedecen a distintos factores como pueden ser los ambientales, personales o sociales entre otros con una probabilidad muy alta de encontrarlas en aquellas personas con cuadros de ansiedad y depresión. Los mecanismos por los que se produce este efecto es a través de una cascada de acontecimientos biológicos que tienen lugar en nuestro organismo cuando nos estresamos a nivel hormonal y neuronal, por los que se producen alteraciones en la segregación de sustancias como el cortisol, que inhibe y suprime el sueño, así como la prolactina o la serotonina, muy relacionadas con la regulación de los ciclos del sueño, estados anímicos, percepción del dolor, etc.

El sueño, la calidad y cantidad del mismo es una función tan vital para nuestra supervivencia como lo puede ser la comida y la hidratación líquida. El sueño interviene en múltiples funciones como por ejemplo en como se comunican nuestras neuronas entre sí eliminando toxinas de nuestro cerebro almacenadas mientras estamos despiertos. Además se ha encontrado que el sueño afecta casi cada tipo de tejido y sistema del cuerpo: desde el cerebro, el corazón y los pulmones hasta el metabolismo, la función inmunitaria, el ánimo y la resistencia a las enfermedades. Las investigaciones muestran que la falta de sueño crónica o tener una mala calidad de sueño aumentan el riesgo de trastornos como hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, diabetes, la obesidad o el estado de ánimo depresivo. El ánimo deprimido es una de las variables que guarda una relación más estrecha con los procesos de sueño como lo indica el hecho de que, incluso en estudios clínicos de personas sin afectación patológica del sueño, las puntuaciones son moduladas tanto por la cantidad como por la calidad de sueño. La ansiedad sin embargo, sólo suele resultar afectada por la calidad de sueño.

Entre las alteraciones del sueño que mayor prevalencia existe encontramos la privación del sueño o insomnio que es la sensación subjetiva de no poder dormir cuando o cuanto se desea y nos suele producir estrés, lentitud en el pensamiento, dificultad para concentrarnos, nerviosismo, mal carácter además de fatiga e irritabilidad. Algunos autores comentan que los cambios en el sueño no son producidos por el estrés en sí mismo sino por el tipo de reacción conductual ante el estrés emocional, o sea, que las conductas que incluyen componentes de actividad de búsqueda dirigidas a cambiar la situación, están acompañadas por una reducción del tiempo del sueño de movimientos de ondas rápidas (MOR) mientras al renunciar a la búsqueda (evitación pasiva), la ansiedad neurótica y la depresión, es seguida por un incremento en los requerimientos. Esto nos puede indicar que una de las funciones del sueño MOR es compensar la renuncia a la búsqueda durante la vigilia.

2 Tipos de Insomnio

Insomnio Transitorio

Los bloqueadores beta son útiles para controlar las manifestaciones somáticas adrenérgicas (palpitaciones, sudación, temblor, etc.) de la ansiedad por lo que su administración suele ser habitual.

Insomnio de Larga Duración

El insomnio crónico dura un periodo de tiempo de al menos 3 semanas. En la mayoría de los casos, la cantidad de sueño nocturno perdida es mínima, la somnolencia diurna es escasa y el rendimiento durante el día es normal. Varias son las causas posibles de este tipo de insomnio como:

Factores psicológicos, enfermedades como la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca, el asma, el hipertiroidismo, las enfermedades reumáticas, la demencia, la enfermedad de Parkinson, el reflujo gastroesofágico o cualquier proceso que curse con dolor pueden asociarse al insomnio, ya sea por la enfermedad en sí o por su tratamiento (es el caso del propanolol en la hipertensión arterial, ya que es un agente estimulante).

Recomendaciones para Prevenir el Insomnio

Para prevenir la aparición de alteraciones del sueño y minimizar el riesgo de sufrir estos problemas sería conveniente aprender estrategias de afrontamiento al estrés a modo de vacuna o inoculación al mismo, de modo que cuando surjan los problemas inherentes a la vida que generen estrés o ansiedad, seamos capaces de hacerle frente de modo más resolutivo y eficiente. Este trabajo se podría realizar a través de los denominados programas de inoculación al estrés, en las que enseñamos herramientas útiles para la vida como: la planificación del tiempo, la toma de decisiones o solución de problemas, habilidades sociales y asertividad, técnicas de respiración, relajación o la mejora de la autoestima entre otras.

Las técnicas dirigidas a disminuir la ansiedad ante el problema y a instaurar hábitos de sueño adaptativos son muy beneficiosas. A nivel general podríamos generar un horario regular para acostarnos y despertarnos, evitar a toda costa las cenas copiosas y cenar tarde, la realización de ejercicio físico en al menos unos 20-30 minutos durante el día evitando realizarlo horas antes de acostarse, evitar la cafeína y la nicotina, relajarse a través de un baño caliente, lectura o rutina relajante, evitar las luces brillantes y los sonidos altos, mantener la habitación a una temperatura confortable y no ver la televisión o el ordenador en la habitación, evitar permanecer en la cama si el sueño no ocurre antes de 30 minutos y no acostarnos en la cama sin sueño, la realización de ejercicio físico regular, asistir a psicoterapia y la restricción del sueño o limitarnos a dormir las horas que creemos que dormimos además de disminuir el abuso de hipnóticos serían algunas de las acciones recomendables y que además han demostrado su efectividad para inducir el sueño.

Si a pesar de llevar a cabo estas recomendaciones, no logra dormir y su funcionamiento diurno se ve alterado por ello, consulte con nosotros para la solicitud de cita previa y estudiar su caso.

Escrito por Carlos Rodríguez-Valdés Roque
Última modificación: 28 Febrero 2024   |   Visualizaciones: 652
 

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